Los íberos como salvavidas turístico

Autor: El Mundo
Fecha: 08/06/2014

Los íberos son "los grandes desconocidos en la historia y la cultura valenciana", dice el Alcalde de Olocau, Antonio Ropero. En ausencia de la panacea industrial y harto de que su municipio saliera en la prensa "por PAI's y juicios", decidió reactivar el turismo de interior poniendo en valor uno de los grandes patrimonios históricos de esta plaza incrustada en la Calderona: el Puntal dels Llops, un yacimiento íbero de hace 2.300 años.

El Puntal es uno de los nueve yacimientos excavados en Olocau, Moixent, Lliria, Villar, Camporrobles, Caudete, Moncada y Ayora, los municipios que forman parte de la Ruta dels ibers, que en espera de la firma "inminente" del convenio entre la Diputación y los Ayuntamientos, es una realidad desde hace un par de años. "La Administración va muy despacio y los municipios necesitamos actividad", afirma Ropero, que recuerda el proyecto fallido de Conselleria.

El Alcalde de Olocau se encontró en los cajones de su Ayuntamiento "cerca de dos millones de euros en facturas sin pagar" cuando accedió a la Alcaldía hace tres años. A ello hay que añadir una industria paralizada cuyos solares yermos se divisan desde los 700 metros de altura del poblado ibérico y una agricultura "que pasa tiempos complicados y necesita cambios". Apostó entonces por revitalizar el turismo de interior "para dinamizar el empleo y el patrimonio histórico y natural". Y ya tiene pensado de cara a la siguiente legislatura, si sigue en el cargo, un proyecto para recuperar la producción vitivinícola en el pueblo.

Un pueblo que cuenta con la Casa de la Señoría, un caserón medieval levantado junto a la Torre de Pardines, de origen islámico, el Castillo del Real y una ruta del agua en ciernes para reforzar las visitas guiadas al Puntal dels Llops, "un poblado pequeño con una enorme muralla en el que habitaban unas 20 familias y un guerrero" al que en Olocau han bautizado, cosas de los guías, como Nauiba. Unas ruinas "en buen estado de conservación tras arrasar los romanos el poblado", apunta el guía David Quixal, quien destaca la cantidad de piezas halladas en las excavaciones, desde perfumeros hasta cerraduras "como las que conocemos hoy", pasando por armas, exvotos y útiles de cerámica que se exponen en el Museo de Prehistoria de Valencia.

Ropero fue uno de los grandes artífices de este proyecto turístico y didáctico que en apenas meses de recorrido no oficial acumula miles de visitas en algunos de los poblados, unas 4.000 en la cima de los lobos, "la mayor parte de colegios", y hasta 20.000 anuales en la Bastida de les Alcusses, donde se encontró el guerrer de Moixent.

Fuente: El Mundo.