Riesgo de grave contaminación del agua de las urbanizaciones de Olocau

Autor: El Mundo
Fecha: 16/02/2006

Los argumentos de la Conselleria de Territorio para denegar la declaración de impacto ambiental al vertedero de Olocau son demoledores. El más contundente detecta, incluso, un riesgo de "grave" contaminación de los acuíferos que recorren el subsuelo de la zona y que, además de regar los cultivos de una gran parcela del Camp de Túria, abastecen de agua potable a las urbanizaciones del municipio.

El informa aclara que el vertedero debe acondicionarse para el drenaje de lixiviados y otros restos de residuos ante la presencia de una "fractura geológica" en el subsuelo que podría provocar filtraciones. Por este motivo, la Conselleria de Territorio incluye un estudio de la Universitat de València que aconseja que "debería revisarse el informe geológico adjunto al proyecto de instalación del vertedero" ya que "podrían producirse graves efectos de contaminación de los acuíferos que abastecen de agua a las urbanizaciones próximas".

El riesgo de estas filtraciones es tan alto que hasta la Dirección General de Patrimonio, que realizó otro informe para ver si las obras podían afectar a un yacimiento paleontológico cercano, también incluyó entre sus conclusiones la necesidad de "tener en cuenta que la estructura geológica podría facilitar la infiltración a los acuíferos locales de residuos contaminantes".

Con todos estos datos sobre la mesa, las conclusiones de Territorio no son nada halagüeñas. Así, la Conselleria remarca que el proyecto podría provocar "efectos ambientales" tales como "la posibilidad de contaminar el subsuelo y los acuíferos, la producción de polvo y ruido, el incremento de elementos volátiles por los alrededores de la cantera, el incremento de tránsito rodado en la zona o la destrucción de un yacimiento paleontológico", entre otras consecuencias.

"Un aspecto que no ha sido contemplado en el estudio de alternativas ha sido la distancia entre el vertedero y el suelo urbano", prosigue la declaración de impacto ambiental. A juicio de la Conselleria de Territorio, la distancia de menos de 200 metros que separa el vertedero y varios núcleos residenciales como la urbanización La Lloma "hace que, aunque las características geológicas del terreno fueran aptas para la ubicación del vertedero, no podría ejecutarse el proyecto al no conseguir la distancia mínimas que el Plan Integral de Residuos exige", es decir, unos 500 metros de separación.

Sin embargo, la actividad del vertedero no ha cesado pese a la escasa distancia de las zonas residenciales e, incluso, los camiones deben acceder al mismo a través del camino que cruza urbanizaciones como La Lloma. De hecho, este periódico se ha hecho eco en numerosas ocasiones de las quejas y denuncias de los vecinos por el ruido que provocan los vehículos de gran tonelaje que acuden a Olocau a descargar las basuras y que, en muchas ocasiones, realizan los vertidos a altas horas de la madrugada.

"El acceso a la zona se hace por el camino que pasa justo cerca de la urbanización La Lloma, situada a menos de 200 metros" del vertedero, señala Territorio, en un informe que pone blanco sobre negro a las denuncias que llevan años realizando los vecinos.

Fuente: El Mundo.