Territorio deniega la autorización ambiental al vertedero de Olocau que lleva 12 años en activo

Autor: El Mundo
Fecha: 16/02/2006

La Conselleria de Territorio ha denegado la autorización medioambiental a un vertedero que lleva casi doce años recibiendo residuos en Olocau. A pesar de que la declaración de impacto ambiental estaba todavía pendiente, la empresa pública Girsa, dependiente de la Diputación de Valencia, lleva más de una década permitiendo la entrada de basuras en una zona que, además, está ubicada dentro del ámbito de la Serra Calderona, uno de los pulmones de la Comunitat Valenciana.

Girsa, además, se ha beneficiado del retraso de cuatro años de Territorio a la hora de publicar la resolución negativa. Así, aunque la directora general de Planificación y Gestión del Medio, Paloma Gómez Ossorio, dio el visto bueno al informe el 13 de febrero de 2002, éste no ha sido publicado en el Diari Oficial de la Generalitat Valenciana (DOGV) hasta el pasado martes, es decir, con un retraso de cuatro años.

El rechazo de Territorio se produce por los riesgos de contaminación de la vegetación y los acuíferos de la Serra Calderona, así como por la excesiva cercanía de varias urbanizaciones de Olocau al basurero. La denegación de los permisos a Girsa para explotar un vertedero que ya lleva más de una década en marcha se une al proceso judicial abierto por los vertidos tóxicos detectados en la zona y que podrían ser los causantes de las profundas grietas que se producen en el terreno de las que emanan "gases contaminantes".

Además, El Mundo ya publicó la pasada semana que las últimas inspecciones oculares realizadas en la zona por los agentes de la Guardia Civil revelan la presencia de pinos y arbustos secos que los propios agentes no descartan que se deba a "residuos tóxicos".

La historia del vertedero de Olocau se remonta a 1994, cuando la empresa pública Girsa inició la restauración de dos boquetes abiertos en la montaña por la explotación de la cantera María Rosa. El objetivo de la compañía era rellenarlos con residuos inertes (no contaminantes) y, posteriormente, reforestar toda la zona para devolverla a su estado original.

Sin embargo, a partir de 2001, los proyectos de la empresa de la Diputación de Valencia empezaron a torcerse. Girsa, que ya llevaba siete años utilizando el primer agujero de la cantera María Rosa como vertedero, solicitó permiso a la Conselleria de Territorio para ampliar el basurero al segundo boquete de la cantera. Sin embargo, los técnicos de Territorio detectaron la posibilidad de que se produjeran filtraciones de residuos contaminantes a los acuíferos de la zona, por lo que se solicitó nuevos informes antes de dar el visto bueno.

En este punto, la declaración de impacto ambiental de Territorio acusa a la empresa de la Diputación de Valencia a remitir informes que no tenían nada que ver con el vertedero de Olocau o que incluían datos erróneos y falsos. Así, la firma pública Girsa remitió un estudio para valorar la posibilidad de filtraciones contaminantes que, según la Conselleria de Territorio, "no se corresponde con aquello solicitado".

Del mismo modo, Territorio detectó que los diversos informes "no cartografían el vaso del vertido correctamente", además de que "la geología descrita en la documentación no refleja la realidad". La declaración de impacto ambiental añade que "la poca información geológica que hay en los informes se contradice" y, por tanto, "es casi imposible evaluar los riesgos".

Las pocas dudas que a estas alturas podían existir entre los técnicos de Territorio sobre el rechazo al proyecto de Girsa se disiparon definitivamente al comprobar que "ninguno de los estudios" disponía de "una cartografía de detalle" y, además, "los planos adjuntados correspondían al municipio de Bétera", en lugar de Olocau, por lo que "no se ajusta al proyecto que se está evaluando". Con esta información sobre la mesa, Territorio ha denegado de forma rotunda la autorización ambiental del basurero.

Fuente: El Mundo.