Los afectados por los vertidos tóxicos en Olocau exigen al juez que impute al Alcalde

Autor: El Mundo
Fecha: 19/10/2005

Los afectados por los vertidos tóxicos que se realizaron de forma ilegal en el vertedero de Olocau han remitido un escrito al juez de Llíria que instruye el caso para que se tome declaración en calidad de imputado al Alcalde del municipio, Agustín Agustí. Tras denunciar que la empresa Girsa, dependiente de la Diputación de Valencia, permitió el vertido de materiales tóxicos en una zona donde sólo se permitían residuos inertes, los afectados quieren que se esclarezca si el Ayuntamiento de Olocau estaba al corriente de estas prácticas y si permitió que se vertieran restos contaminantes.

Los vecinos argumentan que las molestias que se derivan de los vertidos (mal olores, explosiones de gas, filtraciones...) afectas directamente a los ciudadanos de Olocau, tanto de las urbanizaciones como del casco urbano. Por este motivo, reclaman que se impute al Alcalde o, al menos, se le cite como testigo del caso.

En su escrito al juez, al que ha tenido acceso El Mundo, los afectados recuerdan que los primeros análisis efectuados sobre el terreno han arrojado resultados estremecedores que confirma la presencia de "gas irritante y explosivo" en la zona, como consecuencia directa de los vertidos ilegales. De hecho, los vecinos reclaman que se elabore el informe judicial cuanto antes y que se realicen nuevas pruebas en aquellos puntos donde hasta seis testigos aseguran haber visto cómo se vertían materiales prohibidos.

Cuatro propietarios de chalés cercanos, un trabajador de la zona y el propio dueño de la partida de La Paridora de Olocau (donde se ubica el vertedero) están dispuestos a testificar "las constantes idas y venidas de camiones, incluso, por la noche" para deshacerse "de todo tipo de materiales". Además, los testigos aseguran haber visto camiones procedentes de Vandellós, una localidad de Tarragona conocida por albergar dos centrales nucleares.

Ni la Diputación de Valencia ni el Ayuntamiento de Olocau se han atrevido a confirmar o desmentir todos estos vertidos. Sin embargo, este periódico constató que, entre otras pruebas, los peritos del juzgado número 2 de Llíria que examinaron el terreno utilizaron un contador Geiger, cuya utilidad es medir la presencia de radioactividad.

El pasado 8 de agosto, este periódico adelantó que el juzgado edetano ha reclamado un estudio sobre los materiales extraídos del subsuelo del vertedero por si fueran tóxicos o, incluso, radiactivos, en base a los primeros resultados de las catas practicadas en la zona. El informe de la Guardia Civil fue muy claro y remitió un demoledor escrito al juzgado en el que señalaba que "los compuestos orgánicos detectados a altas concentraciones pueden provocar irritaciones en los ojos y la piel", así como "pueden afectar al sistema respiratorio y sistema nervioso central".

La Guardia Civil también informó que los gases detectados en La Paridora "pueden formar mezclas explosivas con el aire", lo que resulta evidente si se observan las numerosas grietas que surcan el terreno y de las que emanan fétidos gases de penetrante olor. Estas grietas llevan reproduciéndose varios meses, desde que se soterró el vertedero, y obligan a la empresa Girsa a tapar cíclicamente con tierra toda la zona.

La versión del Instituto Armado coincide con las inspecciones oculares que se realizaron sobre el terreno. Los técnicos de la empresa Algesón, una prestigiosa firma de Algemesí encargada de realizar las catas en el vertedero, se sorprendieron al comprobar que el subsuelo de La Paridora está formado por una especie de "pasta negra" cuya composición y procedencia resulta "imposible" de determinar si no se realizan más pruebas en un laboratorio especializado.

Fuente: El Mundo.