Un vecino denuncia ante la Guardia Civil la montaña tóxica del vertedero de Olocau

Autor: El Diario
Fecha: 15/03/2021

El vertedero de Olocau (Valencia) sigue dando problemas a los vecinos de la zona. El basurero abierto en la antigua cantera de María Rosa, como denuncian algunos vecinos de la zona, emite periódicamente gases supuestamente tóxicos. Pelegrín Máñez, propietario de parte de los terrenos que lleva años batallando en los juzgados con la sociedad mixta Girsa, de la Diputación de Valencia (51%) y FCC (49%), ha denunciado ante la Guardia Civil en Llíria un presunto delito de daños.

En su denuncia, Máñez relata que "regularmente va a vigilar su finca" porque la empresa encargada de la gestión del vertedero "realiza allí trabajos irregulares y sin consentimiento del propietario".

El pasado 26 de febrero, el hombre acudió a los terrenos y detectó que una máquina retroexcavadora estaba abriendo varias zanjas. Como en ocasiones anteriores, Máñez denuncia que los empleados le profirieron "insultos y amenazas" mientras sacaba fotografías. El 1 de marzo se repitieron los acontecimientos y los trabajadores, según la denuncia, "le insultaron de igual manera que la vez anterior".

El denunciante asegura que en los terrenos se realizan "trabajos irregulares" que podrían contravenir la normativa en materia medioambiental. A pesar de sus repetidos requerimientos, "no ha conseguido que le justificaran su continua presencia en el lugar ni el objeto de la misma".

Hasta cuatro juzgados de instrucción, la Agencia Tributaria, la Guardia Civil y la Consellería de Medio Ambiente han investigado el vertedero por una posible facturación falsa, explosiones tóxicas y la presunta ocupación ilegal de los terrenos sin consecuencias penales.

El vertedero fue sellado hace 19 años y Girsa ha tenido que desplegar una decena de chimeneas que posteriormente ha sustituido por otras de carbono activo para evitar explosiones de gas que han puesto en serio peligro a las urbanizaciones de la zona.

Varios de estos procesos siguen abiertos en la actualidad, aunque lo que más preocupa a los vecinos de la zona son los gases que con las nuevas chimeneas de carbono se pretenden evitar.

Fuente: El Diario.