Los meteorólogos ya nos avisaban que el fin de semana del 27 al 29 de Enero de 2006 llegaría hacia la península una intensa ola de frío que provenía de Rusia. Y así fue. El Viernes por la tarde empezaron las primeras lluvias y el mercurio cayó en picado. El fuerte temporal de frío junto las lluvias y las bajas temperaturas hicieron que la lluvia se solidificara y que una vez más los niños fueron los que más disfrutaron de esta estampa típica navideña.
Olocau, cubierto por un bonito manto blanco rememoró tiempos pretéritos, aquellos de los que muy poca gente se acuerda.
La nieve sobre la Sierra Calderona, en los tejados de las casas de Olocau, en la Casa de la Señoría, en pinos y calles dejaron un bonito recuerdo. Una nevada histórica dicen unos. Lástima que al día siguiente todo volvió a la normalidad, y la nieve se esfumó.