El Tío Pepet el Sereno

El tío Pepet el sereno era un hombre que vivía en Olocau. Trabajaba de sereno, aunque también ejercía de enterrador.
Pepet cogió el mismo oficio que su padre, este también era sereno.
El tío Pepet fue un hombre muy trabajador y activo. Se pasaba las noches ejerciendo su profesión de sereno.
El horario comprendía entre las 12 de la noche hasta las 4 y media de la madrugada.
Las herramientas que le proporcionó el ayuntamiento eran: una gorra, un farol y un chuzo (una barra de madera larga con una punta metálica).
En las casas, como no habían relojes, la gente lo que hacia era poner enfrente de la puerta de casa piedras. Así, por ejemplo, si alguien quería que le despertaran a las seis de la mañana, este, ponía seis piedras, y Pepet el sereno tenía la función de despertarlo a la hora requerida. Cuando en el pueblo alguien caía enfermo lo primero que hacían los familiares del enfermo era llamar a Pepet, el cual les acompañaba a buscar el médico.
Era muy padecedor y servicial, por ejemplo, a las 2 de la madrugada despertaba a un niño que se llamaba Eliseo para que se pusiera a pastar el pan. Cuando Pepet volvía a casa en algunas ocasiones no estaba tranquilo y volvía a la casa de Eliseo viendo que este seguía durmiendo.
Hace 32 años que se retiró como sereno.
Aún con el trajín que llevaba el tío Pepet le quedaba tiempo para ir a cuidar sus tierras.


El Tío Pepet el Sereno