La Guerra del 1936
Empezó la guerra cuando los niños y niñas de Olocau iban a tomar la comunión; los niños y niñas de Marines la tuvieron que tomar en Olocau, ya que ha causa de la guerra la Iglesia de Marines se vio devorada por las llamas.
Mucha gente tenia la necesidad de trasladarse a casa de alguna familia cercana ya que las casas o estaban ocupadas por tropas militares o estaban medio en ruinas.
En palabras de una superviviente de esa época, nos cuenta:
- Teníamos mucho miedo al oír aquellas voces de hombres armados con escopetas, ordenando a mujeres, saqueando casas, robando material religioso de la Iglesia, aquello, la verdad, daba mucho miedo.
En el Pla de la Torre, situado a las afueras de Olocau, había un pozo donde a curas y monjas los tiraban y echaban gasolina, prendiéndoles fuego vivos.
Por la noche, sobre las tres y las cuatro de la madrugada, hombres armados llamaban a las puertas, llevándose consigo a personas inocentes, ejecutándolas lejos de casa para que sus familiares no los vieran.
Por aquella época, las madres se quedaban sin marido ya que les obligaban a estos a que fueran al frente. Cuando les hacían falta mas hombres, cogían a la llamada "quinta del biberón", adolescentes de 17 años.
Una mañana mientras las familias trabajaban en el campo, veían pasar a aviones hacia el frente, que por entonces, se encontraba en Teruel. Una de esas mañanas, dos aviones, cada cual del bando contrario, se batieron en duelo en lo alto del cielo de Olocau. Dos bombas son las que cayeron en Olocau; una por la zona del Barranco del Carraixet, y otra en pleno centro de Olocau, en el Pla del Castell.
Cuando terminó la guerra, gente experta venía a Olocau a tomar declaraciones a los supervivientes, con tal de tener por escrito y para el resto de los tiempos las vivencias de un pueblo inmerso en la más cruel de las guerras en España.
