La Casa del Tío Marraixa

La casa del tío Marraixa se sitúa en la calle mayor a la altura de la calle Ave María, donde se encuentra el actual horno Eliseo.

Allá por los años 1938 y 1939, a partir de las doce de la noche, se dice que unas voces no dejaban dormir a la gente de Olocau. Algunos dicen que oían además de voces, gritos y hasta ruidos de cadenas. Los ruidos salían de la casa del tío Marraixa. Las personas que tenían miedo a estos enigmáticos acontecimientos a esa hora se mantenían encerrados en sus casas; mientras que los más valientes y atrevidos no se conformaban con sólo escucharlos, si no que hubo alguno que entró en la casa pero tenía que volver a la calle porque nadie sabe el por qué pero las luces se apagaban cuando alguien osaba entrar en la casa.
Incluso en los meses de fiesta en Olocau donde toda la gente se encontraba en la calle, siempre, a partir de las doce, los extrañas voces y sonidos se hacían presente.

Como la mayoría de veces pasa, al final se acaba descubriendo quien o quienes son los que están detrás de todo. Fue una noche. Unos muchachos vigilaban la puerta trasera de la casa del tio Marraixa (calle de la ánimas) cuando vieron a tres chicos del pueblo entrar a la casa, pocos minutos antes de la doce.

La Casa del Tío Marraixa