Cementerio nuevo
A lo largo del siglo XIX los antiguos cementerios parroquiales situados junto a las Iglesias irán sustituyéndose por otros de carácter municipal ubicados extramuros. Estos debían de cumplir la normativa legal, desarrollada desde finales del siglo anterior, sobre las condiciones higiénicas necesarias en estos establecimientos considerados insalubres. En Olocau se desmanteló el viejo cementerio situado dentro la población para construir uno nuevo en las afueras en el 1912. Su aspecto es pobre, realizado en obra de mazonería y emblanquecido sin ningún elemento decorativo o arquitectónico remarcable, solamente el muro de cierre y un aljibe, situado al exterior, hecho en obra de mazonería y vuelta de ladrillo macizo llano, para abastecer de agua el cementerio en un primer momento. El muro de la fachada presenta una cubierta de teja árabe que derrama el agua al interior del recinto. En el interior, una gran parte de los nichos se sitúan adosados al muro perimetral, construidos de ladrillo macizo, y en calles formadas por bloques con agrupación de nichos situados perpendiculares a la fachada, con cubierta de teja árabe. Solo aparecen de forma excepcional algunos panteones que destacan por su arquitectura que muestra un estilo y decoración clasicista. Su estado de conservación es bueno, en los últimos años se ha hecho una ampliación del recinto por la parte posterior, en sentido longitudinal.









