(...) A diez kilómetros al norte de la ciudad de Llíria, la antigua Edeta, se construye, a finales del siglo V, un fortín sobre la cima de una de las estribaciones de la Sierra Calderona. El cerro, conocido también como El Colmenar, está a 427 m sobre el nivel del mar y a 200 m sobre el estrecho valle del barranco del Carraixet, en donde se encuentra el municipio de Olocau.
La importancia estratégica de esta cornisa montañosa de la Calderona, con cotas que van desde los 150 a los 700 m s.n.m, se inicia en la costa, en el territorio de la ciudad de Arse/Saguntum, con los fortines de Pico de Rabosero, Alt de la Redona, El Palmeral y el Castell de Segart y, según nos adentramos hacia el oeste y ya en el territorio de Edeta-Llíria aparece jalonada por sucesivos puntos defensivos (El Acueducto de Portacoeli, Tres Pics, Penya Roja, Castellar de Villar del Arzobispo), con gran visibilidad, entre los cuales se encuentra el Puntal.
Se trata de un asentamiento de los denominados en la bibliografía francesa como perchés, y entre otros encastillados, cuyos constructores aprovechan al máximo los accidentes naturales, escarpes y terraza fluvial, para acrecentar la sensación de lugar inexpugnable. Se trata de un camino antiguo que sigue el barranco del Carraixet y es conocido como el “camino corto a Segorbe”. También la existencia de restos de caminos empedregados, posiblemente de época romana, como es el tramo localizado en el llamado camino largo que pasa por la localidad de Alcublas hacia Begís, y que comunica igualmente con los caminos de Casinos y Llíria, nos señalan la importancia de la presencia de numerosos poblados y puntos defensivos ibéricos, muchos de ellos inéditos como el Castell Real de Olocau o el Torrejón de Gátova.
La elección de este emplazamiento, como la del resto de los fortines del territorio de Edeta, no es fortuita y se debe a un plan estratégico-militar y político, previamente establecido desde la ciudad, con el fin de organizar la defensa y vigilancia de su territorio.
La denominación de fortín, o atalaya, que hemos acuñado para este tipo de asentamiento está indicando que se trata de un lugar elevado, con amplia visibilidad, y generalmente, de difícil acceso. Así se nos muestra el Puntal dels Llops, en la cima de un cortado sobre el barranco del Carraixet con un único ascenso praticable por la ladera sudoeste y casi inaccesible por la vertiente este, por el fuerte escarpe. Este tipo de fortines, de pequeñas dimensiones y encastillados, no tenía un camino acondicionado para la circulación de carro, pero sí contaba con sendas para la caballería y animales de carga. (...) La senda discurría por la ladera sur y oeste hasta alcanzar la cima, tras dar un largo rodeo de unos 2 Km, proporcionando un cómodo ascenso de aproximadamente media hora de duración. Esta misma senda es la que tuvimos que tuvimos que acondicionar para subir todo el material y maquinaria. Otra posibilidad de ascenso sería por la ladera sudeste bordeando el cortado. Tiene mayor pendiente, desde la base de la montaña donde se encuentra hoy el cementerio de Olocau, es mucho más rápido, de apenas 15 minutos.
(...) La excavación del asentamiento, en sus dos momentos de ocupación, ha permitido ver las sucesivas superposiciones y las distintas nivelaciones para acondicionar la superficie de construcción. En la preparación del área de construcción no existe una nivelación cuidada o meticulosa de las ruinas sino éstas se nivelaron hasta dejar una superficie más o menos horizontal.
El asentamiento de la Edad de Bronce: los primeros ocupantes del cerro construyeron una muralla que delimitaba el espacio habitado. (...).
El asentamiento ibérico: la segunda ocupación del cerro encuentra el primer poblado abandonado y muy arrasado en su mitad este, aflorando la roca en su mayor parte, mientras que en el sector oeste, protegido por la muralla, conservaba la mayoría de estructuras y gran parte del derrumbe de las paredes de tierra. (...)
Al interior del poblado se accede únicamente por el norte y para ello hay que atravesar el recinto exterior, para luego, rodeando la torre, tomar un estrecho pasillo que discurre entre la cara este de la torre y el escarpe hasta llegar al punto de la puerta de entrada. El estrecho paso que queda para la circulación indica que al interior del fortín no tenían acceso carros o carretas, ni tampoco ganado o rebaños, aunque, lógicamente, podían pasar animales de forma aislada.
(...) La torre, asentada en la parte más elevada de la cima, defiende el acceso al poblado por la vaguada noroeste y domina visualmente todo el asentamiento y paisaje circundante. Es el elemento principal de la fortificación. Es una torre de planta cuadrada y que se adosa al lienzo norte de la muralla. Es una de las torres mejor conservadas de la zona y de técnica constructiva peculiar: es maciza y construida mediante dos cuerpos superpuestos, difíciles de interpretar. Hoy en día, proponemos una restitución de la torre como una construcción toda ella de piedra, pues la excavación del derrumbe no evidenció la existencia de adobes que permita pensar en un recrecimiento de este material.
El Puntal dels Llops se clasifica tipologicamente dentro de los poblados denominados de calle central que están ampliamente documentados en el área valenciana. (...) Se caracterizan por ocupar superficies entre 500 y 3000 m cuadrados y tener un recinto que cierra completamente el hábitat, de tal manera que forman una estructura compacta. Las unidades de habitación, con paredes equidistantes, que dan rigidez al trazado urbano, se disponen a un lado y al otro de la calle de forma que el muro trasero es el mismo recinto que configura el cierre del conjunto.
La organización interna del poblado, que sigue el esquema descrito, es muy simple y está marcada por un eje, la calle, que recorre longitudinalmente todo el yacimiento distribuyendo a ambos lados los espacios habitados. (...) Los departamentos del sector este, de menores dimensiones, están al mismo nivel que la calle, mientras que para entrar en los departamentos del sector oeste hay que salvar un desnivel, entre 50 cm y 1m, respecto a la calle.
(...) El Puntal se divide en 17 departamentos. (...) Al excavar el nivel del Bronce de este sector, se descubrió bajo el suelo del departamento 1, una olla de cerámica de cocina cubierta con una tapa de rodeno que contenía restos carbonizados de vid, pudiéndose tratar de una ofrenda fundacional de la construcción del recinto en la que se depositaron alimentos. También bajo el suelo de esta estancia se identificó el esqueleto de un recién nacido, de escasamente unos 18 días, directamente enterrado en la tierra. Al tratarse del único enterramiento infantil que se practicó en el asentamiento a lo largo de dos largos siglos, convierte este individuo en un caso excepcional dentro de las numerosas muertes infantiles que debieron ocurrir durante todo este tiempo. En el departamento 1 concentra:
- Juego de ponderables con los platitos de balanza.
- Cántaros, uno de ellos con grafito en griego.
- La única llave del asentamiento.
- Objetos litúrgicos y de prestigio como asador, sítula, jarras de libaciones, puntas de flechas.
- Terracotas y dos pebeteros representando a la diosa Demeter/Tanit.
- El suelo, cubierto sobre una capa aislante de cerámicas, convierte en el departamento 1, en el más cálido y confortable
Todo convierte a este espacio en una de las estancias principales del asentamiento en donde, además de practicarse reuniones de carácter religioso.
(...) El suelo de la estancia del departamento 2 es una capa de tierra blanquecina, muy dura y uniforme, con una ligera pendiente hacia la pared trasera. (...) Es el único departamento que reúne todos los elementos básicos que componen una unidad doméstica:
- El hogar en la esquina de la habitación.
- El área de tejer está más dispersa que en otras estancias pero está documentada con las pesas de telar y fusayolas.
- Zona de despensa, o almacén con la habituales ánforas y tinajas en la parte posterior de la estancia.
- También hay evidencias de la práctica de la apicultura.
- Es, además la estancia con mayor porcentaje de cerámica de mesa y cocina.
- En este departamento el trabajo metalúrgico ocupa un espacio importante.
(...) En el departamento 3, el material también es abundantísimo y aparece tanto en entre el derrumbe de las paredes de la adobe como sobre el suelo. Es el segundo departamento en cuanto a hallazgos de barniz negro e imitaciones; también se concentra la mayor parte de la vasija y grandes recipientes, sin olvidar el banco basar en donde se hallaron varios vasos in situ. En la parte trasera destacan ánforas, todas ellas muy fragmentadas, y ollas de cocina, pero lo que más llama la atención son la concentración de huesos calcinados asó como alguna cerámica deformada y vitrificada por impacto térmico.
(...) El departamento 4 contiene:
- Actividad textil –pesas de telar y fusaloyas – que se haría, posiblemente, en un piso superior.
- Transformación de alimentos con un gran molino en funcionamiento en el momento de la destrucción del poblado.
- Restos o indicios de actividad metalúrgica, y almacenamiento y reserva de lingotes de hierro.
- Tiene la máxima concentración de cerámica de cocina de todo el poblado, pero sin embargo no hay rastro de existencia de actividad culinaria.
- Platos y jarros.
- Posee el mayor número de instrumentos agrícolas y armamento de todo el asentamiento. En este último grupo destacar que se trata sobre todo del ajuar de un jinete – bocado de caballo, acicates y pasarriendas - .
- Objetos de adorno personal – fíbulas, hebillas, pinzas, botones, peina - .
(...) El departamento 5 se trata del departamento más expoliado del asentamiento aunque se pueden hacer varias observaciones. El material nos aporta muy poca información ya que se reduce a unas escasas piezas halladas en el rincón NE, único sector del departamento sin tocar. Sin embargo tenemos testimonios de actividad textil, atestiguada por una fusayola y 24 pesas de telar, así como un área de molienda, con un gran basamento circular para un molino fijo.
(...) El departamento 6 no tiene actividad doméstica, tan sólo la parte activa de un molino, de 26 cm de altura y 50 cm de diámetro, y que parece estar desplazado de su lugar original.
Otro elemento de interés es una plataforma elevada del suelo 28 cm, tratada con tierra blanquecina, semejante a un piso. Esta elevación está construida aprovechando un muro de la Edad de Bronce, que corre en sentido transversal, y que ha sido reutilizado para elevar esa zona donde había un telar. Lo más interesante es el conjunto de 64 pesas de telar encontrado junto a bastantes hierros y maderas quemados y otra gran plancha de plomo doblada de 1m de largo por 50 cm de ancho. Entre los distintos troncos carbonizados, hay que destacar un conjunto de catorce fragmentos de una rama de olivo, muy recta y de 2 cm de diámetro, que podría haber formado parte de la estructura del telar.
(...) El departamento 7 no tiene ningún equipamiento doméstico, aunque en el ángulo NE hay una gran losa de rodeno colocada en el suelo que podría ser una zona de hogar o de combustión.
El suelo de este departamento difiere de los restantes. Mientras en la mitad este aflora enseguida la roca en el resto hay un piso muy duro formado por un mortero de tierra y cal con gravilla entre la que se pueden apreciar fragmentos de cerámicas.
El departamento, muy arrasado como todos del sector este. No tiene escaleras en la fachada que indique un piso superior y, además, la escasez de derrumbe de adobes muestra que las paredes tenían poca altura. A pesar de la escasez de materia, la cerámica de cocina es mayoritaria por lo que, unido a unos escasos restos de fauna y el posible hogar formado por la gran losa de rodeno, nos podría estar indicando que estamos ante una estancia destinada a actividades culinarias.
(...) El departamento 8 no tiene equipamientos domésticos a destacar, sólo una hilada de piedras paralelas al muro. Este murete parece inferior de la Edad de Bronce, pero en cualquier caso reutilizado en el asentamiento ibérico, delimitando una zona con bastantes piedras, muchas de ellas procedentes del derrumbe del muro de fachada.
El suelo del departamento es de arcilla blanquecina.
La parte trasera también muy expoliada, de ahí la ausencia de materiales en ese sector. En el centro de la habitación se recuperaron platos y dos platos de pescado, uno de campaniense y otro de imitación ibicenca; en el sector del derrumbe de piedras procedentes del muro formado de fachada había un conjunto de aperos de labranza formado por un legón y unos ganchos, así como caliciformes y, junto a la puerta, una gran moledera.
Se trata de una estancia donde no hay molino, ni telar (aunque sí hilado) ni actividades culinarias. Si a ello añadimos que tendría un piso superior da la sensación de que este recinto estaba destinado a estancias de reposo y almacén ya que en él no se realizaron trabajos de carácter doméstico o artesanal.
(...) El departamento 9 no tiene ningún elemento ni estructura a destacar. El suelo es la propia roca y sólo en el rincón NO, justo delante de la puerta hay una preparación de piso de tierra.
Similar al departamento 7, en cuanto a dimensiones, tampoco tendría piso superior. El hecho de que no se hallase apenas material parece indicar que nos encontramos ante un espacio no activo, y poco, o nada, habitado. Podría interpretarse como establo, hipótesis esta última que vendría apoyada por la falta de preparación del suelo.
(...) El departamento 10 difiere del resto de departamentos al presentar un vestíbulo, o zona de paso, con una estructura de piedra que ocupa la mitad del espacio.
Toda la estructura debió estar revestida de arcilla pues se conservan trozos de tierra dura y compacta.
Destacar entre el material completo, una tinaja, una olla tosca y un cuenco.
Estamos de nuevo, ante una habitación sin planta superior, donde falta de equipamientos domésticos y el escaso ajuar apuntan un espacio no activo.
(...) En el departamento 11, la presencia de escaleras, que confirma la existencia de un piso superior, sin duda contribuye a esta mayor presencia de material que se distribuye por todo el departamento: en la parte trasera se concentran ánforas y tapaderas de rodeno, mientras que en la mitad delantera destaca la vajilla de mesa (pesas de telar y fusayola), objetos personales (campanita y pinzas) y una palmatoria.
Departamento de uso no activo, a excepción de la actividad textil escasamente representada. No hay actividades de molienda, ni culinarias, ni hogar, sólo las ánforas en la parte trasera indican, una vez más, la presencia de esta zona para el almacenaje de alimentos.
(...) El departamento 12 es muy posible que tuviese piso superior pues, a pesar de tener escalera de su fachada, la del departamento 13 parece que daría acceso a ambas estancias.
El material es muy poco significativo. Sin ningún tipo de equipamientos domésticos que indiquen actividad alguna, a excepción del hilado. Sólo cabe destacar la concentración de proyectiles de honda de plomo producto, muy posiblemente, de las actividades metalúrgicas desarrolladas en los departamentos de enfrente y almacenados en esta dependencia.
(...) En la fachada del departamento 13, hay una escalera que comparte en realidad con el departamento 12. (...)
En cuanto a material, a pesar de tener una planta superior, es realmente escaso. Delante de la puerta, un ánfora y troncos quemados y sobre la roca, en el fondo de la habitación, una concentración de fauna.
Es el único departamento de este lado que la calle en donde se realizaron trabajos de molienda, aunque todo parece indicar que en el momento de destrucción del poblado, los molinos no estaban en funcionamiento.
(...) El suelo del departamento 14 es de tierra apisonada, de color blanquecino, y construido sobre una capa de piedras que rellenan los desniveles de la roca y también del nivel de Bronce, que en este departamento aflora, en algunas zonas, de forma aislada.
En el interior del departamento 14, destaca una placa de hogar situada tras el muro de la fachada y próxima a la puerta. Es una capa rubefacta, por la acción del fuego. La mayor parte del material se agrupa en torno al hogar – varias ollas de cocina, hierros, un biberón- , junto con muchas cenizas y restos de fauna (dos conejos y dos cerdos). Hacia mitad del departamento, y próximo al muro norte se recogieron un gran número de caracoles (unos 180). Pero, sin duda lo más interesante de esta habitación son las cabezas votivas de terracota. (...)
Los restos de fauna y ollas de cocina hallados en su entorno nos remiten a una función culinaria pero, por otra parte es posible que fueran el resultado de sacrificios de carácter cultural. La presencia de terracotas evocan una estancia denominada, capilla doméstica, que, pudo no tener un carácter permanente, pero en el momento final de su ocupación todos estos elementos muestran la importancia que tuvieron los cultos y la religión en la vida cotidiana ibérica.
(...) El suelo del departamento 15 está formado por unos 10 cm de tierra grisácea y negruzca colocada directamente sobre el relleno y los muros del nivel inferior. En ellas se encontraron algunas cerámicas hechas a torno y a mano. Junto al muro de la fachada que se hallaron fueron un guttus de barniz negro, platos y pesas de telar, mientras que las ánforas, muy fragmentada, se sitúan próximas al muro trasero. En el umbral de la puerta se recogieron carbones.
(...) El suelo del departamento 16, muy deteriorado, es como el resto de departamentos de tierra apisonada aflorando la roca en la mayor parte de todo ese sector.
El material estaba muy fragmentado y, las pocas piezas completas que se hallaron estaban protegidas junto al muro norte. No puede decirse gran cosa de este espacio, ni siquiera si correspondería a un departamento o una gran zona abierta. De tratarse de un departamento, que es lo más probable, tampoco sabemos como terminaría la calle en este sector ni la configuración de su fachada.
El departamento 17, es un espacio muy arrasado situado en el extremo sureste del poblado. Hace esquina entre la calle principal y el tramo Este-Oeste y aparece enfrente al departamento 16. (...) No se documentaron equipamientos domésticos pues la piedra de molino estaba reutilizada como elemento constructivo en el muro norte.
Es escasísimo el material recuperado, como ocurre con el espacio 16, lo que no permite interpretación alguna.
La calle y áreas de acceso que configuran el trazado interno del asentamiento constan de cuatro tramos que han sido excavados en distintas campañas y que hemos denominado: la entrada, el pasillo o corredor de la torre, la calle central y el tramo E-O.
El acceso al recinto habitado se realiza a través de una entrada en codo que, haciendo ángulo recto, penetra al interior del recinto. El espacio denominado entrada es un estrecho pasillo que discurre entre la pared este de la torre y el escarpe y que no dio ningún material al aflorar la roca enseguida. (...) Durante su limpieza se pudo ver una serie de alineaciones de piedras, adosadas a la torre, que debieron formar parte del dispositivo de la puerta de entrada, todo ello muy arrasado. (...)
La mayoría de los suelos de los departamentos son de tierra apisonada o endurecida. Consisten en una capa de tierra compactada, manualmente con pisón de madera o simplemente endurecida por el tránsito, que previamente ha tenido un proceso de cribado y que se extiende sobre toda la superficie de la estancia. Este tipo de suelo de tierra, a diferencia de los revestimientos, no presenta intrusiones vegetales aunque es frecuente el empleo de la cal, de ahí al aspecto un poco blanquecino de algunos de ellos como los los departamentos 15 ó 4. Los pavimentos del sector oeste se construyeron sobre el relleno, a base de piedras mezcladas con tierra, mientras que los del sector este a base de piedras. (...)
El departamento 1, se revela como una estancia privilegiada por su ajuar, por el enterramiento infantil y por un ángulo enlosado con lajas de rodeno. Tenía una capa de tierra apisonada, donde reposaba sobre una base de cerámicas, dispuestas planas, formando una capa aislante. Por encima de la tierra se extendió, por toda la estancia, una estera de esparto, de la que se recuperaron varios fragmentos carbonizados ubicados en diferentes puntos del departamento.
(...) Todas las puertas del sector oeste abren hacia el interior, girando la hoja hacia la izquierda junto al muro sur, mientras que en el sector este abren indistintamente hacia la izquierda, o derecha, según esté ubicada la puerta. (...)
El hallazgo de una llave de hierro en el departamento 1, confirma la presencia de puertas de madera con cerradura, por lo menos en esta habitación. Este tipo de llave corresponde al sistema de cerraduras, de madera, que todavía encontramos en los pueblos de la serranía valenciana y en todo el mundo bereber, que pueden abrirse tanto con llaves de madera o de hierro. (...)
Mucho más problemático es el tema de las ventanas y, en general, de la iluminación interior de las viviendas. (...) Han optado por la solución de pequeños ventanucos, necesarios no sólo para la iluminación sino también para la ventilación y salida del humo.
(...) El jarro presenta una escena simple en la que se puede ver a dos guerreros armados cazando un ave.(...)
Un total de cuatro monedas aparecieron durante las excavaciones. Tres de ellas proceden del departamento 4 y la cuarta del departamento 6. Las piezas del departamento 4 son dos ases romano-republicanos y un bronce frusto, mientras que el ejemplar de la calle es un denario republicano forrado. Los tres ejemplares identificados no permiten establecer un modelo de circulación monetaria en el lugar. Los dos ases republicanos, acuñados a finales del siglo III, muestran un desgaste que podría situar su pérdida en las primeras décadas del siglo II a.C.
Se han encontrado dos tipos de figuras de terracota: dos pebeteros importados en forma de cabeza femenina, y diecisiete figuras humanas de origen local.
(...) Las cabezas votivas son huecas, presentan un orificio en la parte posterior y la superficie de apoyo es el mismo cuello de la cabeza, de tendencia acampanada. Los rasgo anatómicos y de indumentaria permiten diferenciar entre cabezas masculinas y femeninas. A nivel anatómico, el rasgo más distintivo son los labios, mucho más mayores en las cabezas masculinas, que en las femeninas, puesto que todas llevan perforaciones en la nariz y las orejas. En cuanto a la indumentaria las masculinas se tocan con un casquete simple que, en el caso mejor conservado, acaba en ondas sobre la frente, mientras que las femeninas llevan un tocado sobrelevado a modo de tiara o peineta.
Sobre los pebeteros en forma de cabeza femenina existe, a nivel global, la duda sobre su origen importado o no, puesto que hoy en día, el número mayor de ejemplares se encuentra en la península Ibérica. En cuanto a la distribución espacial de estas piezas, la mayor parte de las cabezas votivas y pebeteros se reparten entre los departamentos 1 y 14, ambos espacios con una función cultural importante; mientras que las figurillas están todas en el departamento 3.
En el Puntal dels Llops tan sólo hay dos inscripciones, una en griego y otra en ibérico. El letrero griego está inscrito, postcocción, en el cuello de una forma 40 Lamby, según el Dr. A. Melero, se puede leer “erotos”, es decir, “del amor”. El epígrafe ibérico es una única palabra sobre asta de ciervo trabajada, en la que se lee n.a.u.i.ba.
(...) Los únicos restos carpológicos son fragmentos de pepitas de uva recuperados en el interior de una olla tosca del departamento 1, unas bellotas en los departamentos 2 y 4 y en la calle delante del departamento 6 y dos granadas.
La presencia de la vid y del granado inciden en una de las características esenciales de la agricultura ibérica en esta zona: desarrollo de una arboricultura con frutales como el olivo, el almendro y la higuera.
Las bellotas son un ejemplo más de la recolección de estos productos por las poblaciones pre y protohistóricas.

El número de especies identificadas es de diez, se trata de ocho mamíferos y dos aves. Entre los animales domésticos contamos con la presencia de la oveja, la cabra, el cerdo, el bovino y el caballo: entre los silvestres hemos identificado cabra montés, ciervo y conejo. Las aves determinadas son un gallo doméstico y una perdiz común.
Ovejas y cabras son el primer grupo de especies representadas en la muestra. Su importancia económica está demostrada por los altos valores que adquieren sus elementos óseos, por los individuos que se representan y porque constituyen el 41% del peso de los huesos analizados. De este grupo de especies hay que indicar una importancia superior de los elementos de cabra, especie mejor adaptada al medio donde se ubica el yacimiento.
En la cabra, las unidades anatómicas mejor representadas son las patas posteriores y las anteriores, a estas unidades siguen los restos del miembro posterior y anterior. El tronco y la cabeza son unidades de escasa frecuencia. (...) En cuanto al sexo de los animales sacrificados, podemos avanzar que hay una mayor presencia de machos en las cabras y un equilibrio entre machos y hembras para las ovejas. Parece que los rebaños vivos de cabras estarían formados por un mayor número de hembras y pocos machos, sistema de gestión que asegura la supervivencia de la cabaña y la obtención de productos de intercambio.
Las edades de muerte de este grupo de especies, nos releva un patrón de sacrificio, principalmente, de animales adultos y juveniles, aunque también están representados otros grupos de edad. Para inferir la ausencia de muerte subadulta, animales de entre 2 y 5 años, básicamente aquellos que están en edad reproductora y con un peso óptimo para proporcionar carne, podemos plantear dos hipótesis. Por una parte y ante la mayor presencia de cabras hembras en los rebaños, ya que hay un sacrificio mayor de machos, podemos decir que se mantiene a los subadultos para producir leche. O también cabe la posibilidad de plantear que este grupo de edad sale del poblado y es utilizado como un bien de intercambio. (...)
El cerdo es la segunda especie más importante según el número de elementos y de individuo. En cuanto al peso de sus huesos suponen el 22% de la muestra analizada y por tanto es la tercera especie más consumida en el poblado.
La unidad anatómica mejor representada es el miembro anterior, seguida por el miembro posterior, los restos craneales y, finalmente, con una representación menos las patas posteriores, las anteriores y los restos del tronco. La escasez de restos de patas puede estar condicionada por la acción de los perros o por una deposición de estas unidades anatómicas en otros espacios como los vertederos.
(...) El estudio de edad de sacrificio revela una preferencia por la muerte de animales adultos, seguidos por subadultos, infantiles y juveniles. La evidencia de un mayor sacrificio de animales adultos y subadultos nos indica que se trata de un animal utilizado, exclusivamente cuando ha alcanzado un peso óptimo, para el consumo.
(...) El perro es una especie presente en la muestra por sus restos, su existencia queda demostrada por las marcas de roeduras que deja en los huesos de otras especies. (...) Según los textos clásicos su función está relacionada con actividades de caza, guardería y de compañía.
Información extraída del libro "El Puntal dels Llops, un Fortín Edetano"
por Helena Bonet Rosado y Consuelo Mata Parreño.